Un consejo envenenadoNadie como Jackson sabe dilapidar una fortuna y una relación en cuestión de meses. A mediados de los 80 nadaba en la abundancia económica, gracias a su disco "Thriller", del que vendió más de treinta millones de ejemplares en todo el mundo, y pidió consejo a su buen amigo Paul sobre cuál sería la mejor manera de invertir sus ganancias. McCartney le aconsejó entrar en el mundo de las editoriales de canciones, así que ni corto ni perezoso compró el catálogo del quinteto de Liverpool.
"Pensé que era un chiste cuando me lo dijo. Ni por un momento se me pasó por la cabeza que fuera a comprar mis canciones", reconoció McCartney.
Desde aquel momento apenas volvieron a mantener contacto alguno, entrando en un continuo cruce de acusaciones que evidenciaban cómo el rencor del exbeatle hacia Jackson permanecía inmune al paso del tiempo. En una entrevista concedida en 2006, McCartney cargaba los dardos dirigiéndose directamente a él: "Sabes que no sienta muy bien salir de tour y tener que pagar por cantar todas mis canciones".
A pesar de que nunca enterraron el hacha de guerra y no volvieron a mantener ningún encuentro amistoso, en 2009, tras la muerte de Jackson, reconoció que su distanciamiento no resultaba óbice para negar el "gran talento de un chico con alma dulce del que siempre guardaría un buen recuerdo".
Fuente: abc.es