Después reconoció que dejó de fumar porque sentía en su cuerpo lo que había sentido esa primera vez. Y reconoció que tuvo episodios de ataques de pánico durante dos años: “Realmente salí muy afectado de eso, me costó y justo empecé la universidad del cine a los 21 y ahí me enganché con la carrera de cine”, relató.
A los 22, Tirri reconoció que empezó a consumir cocaína: “La primera vez sentí contractura en todo el cuerpo y la segunda vez sentí que estaba el Diego haciendo el gol contra los ingleses. Estaba más copado por el faso pero fue ganando terreno y a los dos o tres años me encantaba tomar merca y fumar faso. Y después empecé a fumar pasta base, que es el demonio más que la merca".
El actor pasó por 27 internaciones en total a lo largo de su vida: “En un momento me fui a la calle, viví en la calle. Tenía mucho odio y no podía parar de consumir”.