Pero esa “afinidad” de Ailén con el público no se gestó durante la noche de ayer: la bailarina viene siendo la revelación del programa desde hace varias sentencias. Bechara tuvo era muy amiga de Barby Franco, la pareja de Fernando Burlando, otra ex “azafata” del programa de Guido. La amistad se rompió antes del comienzo del certamen porque la producción le pidió a Barby que participe del certamen con su pareja, el mediático abogado Fernando Burlando, porque sola no iba a generar un atractivo en la audiencia. Tiempo después se enteró que su par en el programa de Kaczka fue convocada y no necesitó llevar ningún tipo de “amigovio” aunque todos los cañones hablaban de una historia con Federico Hoppe, productor del programa. El ciclo comenzó y las primeras fotos de Ailén Bechara con Nicolás Cabré la volvieron a poner en el foco de la polémica ya que el galancito venía de una separación con La China Suárez. Por supuesto, Marcelo Tinelli canalizó el tema en su envío y la popularidad de Bechara no paró de crecer. Superó algunas sentencias y se batió a duelo telefónico con Barby Franco y Fernando Burlando: terminó borrándolos de un plumazo en una noche épica para la nueva estrellita del espectáculo. El romance con Cabré se diluyó como humo de chimenea y su historia amorosa la vinculó con su bailarín, Fernando Bertona, con quien mantiene un romance no muy blanqueado y misterioso para el público. El escándalo la rozó en un fuerte cruce con la jurado Moria Casán y eso terminó de darle una gran fortaleza para ser hoy la “nueva elegida” de la gente. ¿Logrará meterse entre las finalistas? Quedan muchas parejas pero poco tiempo. La rubia viene con el empujón necesario para colarse entre los primeros puestos.