Ahora bien. ¿Alguien quiere volver a ver “Amor en custodia”? ¿Alguien siente ganas de revivir “Casi ángeles”? Serán unos pocos. Pero ellos insisten. Tal vez no tengan presupuesto. En ese caso es mejor poner un maxi kiosco que los costos son mucho menores y la tranquilidad es mayor. En Telefe le exigieron a Tinelli – dentro de las cláusulas del precontrato – que debía hacer un rating diario superior a los 22 puntos. ¡Ni Susana lo mantuvo en el segundo programa! Siento que en Telefe perdieron el norte. Que recibieron un uppercut con destino de knockout. Y lo más lamentable de la historia que la falta de inversión atenta directamente contra la industria. Se come el laburo de miles y miles de familia que acotan sus posibilidades dentro de una de las empresas más ricas del medio. El serrucho no siempre es bueno cuando el que aplaude es el televidente. Tanto Canal 9 como Telefe recibieron una patada en el hígado por parte de los que presionan el control remoto, algo que afecta directamente en sus finanzas. Ayer terminó el mes de mayo y el canal de las pelotitas tuvo que compartir el primer puesto de audiencia con El Trece, que con sus tropiezos al menos mantiene una programación con nuestros obreros de la televisión. Eso tiene su premio. Lo mismo está viviendo América, un canal que siempre retroalimento su usina con programas propios, que puede cerrar uno de los mejores semestres de su historia. El canal del cubito apuesta, busca, se reinventa, acierta, se confunde, pero siempre sale a flote. Esta vez recibió un premio extra: se encuentra en el segundo lugar de las mediciones con 5.6 de acumulado mensual, 0.9 más que su rival directo, Canal 9. Parte del rating que perdieron Telefe y El Trece fue a parar al cable y a América. Canal 7 está fuera de toda batalla porque con el “Fútbol para todos” mantiene un rating aceptable para lo que es una emisora del estado.
Celebro que la gente empiece a darse cuenta de algunas cosas y programe con el control remoto en la mano. Festejo por todos los trabajadores que alimentan a sus familias con industria argentina. Se avecinan tiempos de cambio. El que no esté a la altura de la circunstancia y no sienta el calor callejero, no va a poder surfear la ola. Por lo menos, así lo veo yo. He dicho.
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