En el caso del apuesto ídolo portorriqueño, también ha hecho gala de los múltiples tatuajes que adornan su anatomía tanto en los hombros como en los brazos y el pecho, además en la parte baja de la espalda, donde hace tiempo se grabó un trisquel que no se aprecia en dicha instantánea. Ricky también consiguió eclipsar a su pareja gracias al diminuto bañador que eligió para disfrutar de su jornada de playa en Puerto Vallarta, bastante más ajustado que el modelo más tradicional por el que se decantó Jwan.
De seguro la pareja estará aprovechando al máximo los últimos días de descanso antes de que el cantante se embarque el año que viene en su primera residencia en Las Vegas, un compromiso profesional que podría obligarles a adelantar o retrasar la fecha de su boda tras tomar la decisión de pasar por el altar medio año después de conocerse.