Llega el día su amigo, el Flaco Bonomo, aparece en su casa. Claro que ahora el Flaco ya no es tan flaco, ni tan amigo... Ahora se llama Andrea y se ha transformado en una mujer espectacular. A partir de entonces se suceden los enredos, las confusiones y los interrogantes difíciles de responder, y que sumado al encargado del edificio, algo chusma, confianzudo y con aparaiciones inoportunas hace de esta, una comedia de situaciones en la que las confusiones se multiplican en una sucesión de gags hasta llegar a un final inesperado para los protagonistas de la historia y para el mismísimo espectacor.