Gustavo Martínez fue el hombre de mayor confianza de Ricardo Fort. A tal punto que, cuando empresario viajó a Estados Unidos para iniciar el tratamiento para tener a sus hijos, Martita y Felipe, fue quien lo acompañó durante ese momento.

Gustavo Martínez fue el hombre de mayor confianza de Ricardo Fort. A tal punto que, cuando empresario viajó a Estados Unidos para iniciar el tratamiento para tener a sus hijos, Martita y Felipe, fue quien lo acompañó durante ese momento.
Tras la muerte de El Comandante, el entrenador tomó una triste decisión: decidió arrojarse desde el piso 21, donde residía con sus sobrinos, los herederos del mediático.
En las últimas horas en las redes sociales se filtró una foto de la tumba de Gustavo Martínez. En el nicho donde están sus restos un detalle llama la atención: apenas tiene un pequeño ramo de flores artificiales.
“Qué triste que nadie vaya a visitarlo”, “Como verán, no viene nadie a verlo”, "Que triste final tuvo Gustavo", fueron algunas de las reacciones de los fanáticos de Ricardo Fort ante esa imagen.
Sin dudas, Ricardo Fort cumplió su gran sueño. El empresario chocolatero logró ganarse el cariño del público y se instauró como una figura del mundo del espectáculo, algo con lo que anhelaba desde muy joven, pese a que no tenía el apoyo de su padre.
A 10 años de su muerte, Marita, su hija, le dedicó un emotivo posteo en su cuenta de Instagram. La joven realizó un video con imágenes de su infancia, donde se la ve disfrutando del amor de su padre.
"10 años... Ojalá se lo recuerde siempre con una sonrisa", escribió la hija de Ricardo en la descripción de dicha publicación, que tiene más de 50 mil likes y cientos de comentarios.
El otro gran sueño del empresario fue convertirse en padre. Cuando tenía 35 años viajó a Estados Unidos junto a Gustavo Martínez para concretar ese proyecto, que fue posible por medio de un alquiler de vientre. "Siempre supe que quería ser padre", confesó El Comandante en más de una oportunidad.