La hija del rockero Roberto Petinatto, Tamara, nació y creció escuchando las bandas nacionales e internacionales más célebres.
Aunque les cueste creerlo, es más tímida de lo que creen. "Papá es un caradura (ríe), yo salí a mi vieja, súper tímida. Siempre me pareció imposible terminar frente a una cámara, pero, de tanto acompañarlo a él, fui adquiriendo su sentido del humor", supo confesar. Si bien a Tami le picó el bichito de los medios de comunicación, le costó reconocer que había ganado popularidad.De su padre, además de heredar el humor, heredó la rebeldía. Libre de prejuicios y siempre vanguardista, le permitió a su hijo -Milo- que se realizara un radical cambio de look.
A diferencia de otras madres que, lamentablemente, no dejan que sus pequeños crezcan en libertad, lo acompañó a que le tiñeran el cabello de un color verde azulino. Orgullosa de la melena de su hijo, compartió una foto del radical cambio de look a través de su cuenta de Instagram. El niño, además de heredar de su madre y abuelo la rebeldía, heredó el gusto por la buena música. Luciendo una remera de los Sex Pistols, mostró su nuevo y súper canchero cabello. El rock, sin dudas, también esta en los genes.