La producción tiene como punto de partida los hechos que ocurrieron en Los Vengadores, con Loki (Tom Hiddleston) encarcelado en Asgard, y Thor (Chris Hemsworth) concentrado en mantener la paz en los nueve reinos. Ese es el panorama cuando aparece el nuevo gran enemigo de la historia: los elfos oscuros de Svartalfheim liderados por Malekith (Christopher Eccleston), quienes tienen una larga enemistad con el pueblo de Asgard. Para empeorar las cosas, Jane Foster (), la amada del protagonista, se ve involucrada con la poderosa arma con que cuentan estos malvados elfos. El director, Alan Taylor, ha dicho que su intención era hacer que el filme fuera más oscuro y “realista” que el anterior, y para eso hizo cambios al look y locaciones de la cinta. Además, comentó que antes de comenzar el trabajo, se reunió con Hiddleston y Hemsworth para recoger sus propuestas e impresiones de a dónde debía ir la historia, como una manera de incorporar su experiencia previa.
Hasta ahora, la película -que sumó más escenas de Loki durante la etapa de posproducción debido a la popularidad del personaje- ha recibido críticas mezcladas. The Guardian destacó que la química entre Hemsworth y Hiddleston permanece intacta: “Gracias al impresionante carisma colectivo de Hiddleston y Hemsworth Thor: Un mundo oscuro está lejos de ser una asesina de la franquicia”, pero The Hollywood Reporter comenta. “Aunque el director Alan Taylor logra hacer que las cosas tengan un buen funcionamiento de buena manera para la batalla final en Londres, los largos momentos en Asgard antes e Yggdrasil son una lata”.
Fuente: La Tercera