En medio de una notable confusión, el músico gira su cabeza y ve entrar a Lynch, con quien se fundió en un beso y relató cómo fue ‘engañado’ por ella cuando él se alistaba para ir al programa.
Con ambos ya compartiendo una charla con Dente, afirmaron que ya conviven entre Córdoba, Uruguay y la casa de Valeria. Fue en ese momento cuando aprovecharon para sacar los ‘trapitos al sol’ y hacerse denuncias.
“Me dice que tengo unos tuppers de ella que están a 700 kilometros”, reclamó él. A lo que ella replicó: “El drama de mi vida son los tuppers que se llevan mis hijos y Mariano también”. Y cerró: “¡Devolveme los tuppers!”.