"Me corté un poquito con los vidrios que saltan para todos lados y son filosos, pero es más la impotencia de que tenés dos tipos metidos adentro de tu auto. Me sacaron la llave del auto también para que no los siguiera, y la tiraron en la esquina, la encontró el perro de un vecino mío", detalló más tarde.
"Lo de los motochorros es tremendo, y la otra vez también eran extranjeros. Entonces que tengan cuidado, no con todos por supuesto, porque hay de todo, no vamos a generalizar, pero que tengan cuidado con quién dejan entrar", concluyó El Negro Álvarez.
Mirá!