En Estados Unidos, en 1993, se fundó una Asociación Estadounidense de Telemedicina (ATA) sin fines de lucro, que se comprometió a garantizar que todos tengan oportunidades y acceso a servicios de atención médica seguros, asequibles y apropiados cuando y donde los necesiten.
Hasta la fecha, ATA ha incluido más de 400 organizaciones y alianzas asociadas, y hay más del 60% de las organizaciones de servicios de salud y el 50% de los hospitales han integrado la telemedicina en los servicios médicos de rutina.
Por su parte, en Europa, la telemedicina también se transformó en una de las áreas prioritarias de la agenda política. Más de 50 países de Europa establecieron sistemas de telemedicina y los campos de aplicación incluyen cardiología, radiología, oftalmología, estomatología, emergencias, monitoreo y gestión de la salud. A su vez, en Brasil, la telemedicina surgió desde principios de la década de 1990 de manera descentralizada y fragmentada en salud, enseñanza e investigación.
Más recientemente, la crisis sanitaria causada por el COVID-19 puso al descubierto las deficiencias estructurales del sistema de atención médica en Argentina y dio lugar a la aparición de desafíos adicionales.
Estos otros se encuentran los extensos períodos de espera para obtener citas, la preocupación por el riesgo de contagio en farmacias y salas de espera, la escasez de suministros médicos, y la sobrecarga y fatiga de los profesionales de la salud.
De todas formas, no fue un fenómeno exclusivamente local: según datos de Statista, en 2019, el mercado global de telesalud tenía un valor estimado de alrededor de USD 50.000 millones. Sin embargo, el mismo informe proyecta que, tras el coronavirus, en la próxima década este mercado alcanzará un valor cercano a los 460 mil millones de dólares.
El servicio de telesalud en Argentina
En Argentina, en un momento en que las relaciones entre profesionales de la salud y prepagas u obras sociales experimentan tensiones recurrentes, la telesalud también se alza como una herramienta capaz de mejorar la relación entre médicos y pacientes, y resolver problemas que han persistido durante mucho tiempo.
"Los servicios de telesalud podemos complementar al sistema de salud tradicional, llenando los vacíos que existen en la atención de la salud", explica Víctor Dosoretz, CEO y cofundador de Bruit Salud, la primera plataforma de telesalud que integra medicina tradicional y terapias alternativas.
Además, Dosoretz asegura que, gracias a la innovación tecnológica basada en un enfoque que pone a la relación paciente-profesional en el centro, las empresas de telesalud están respondiendo a las demandas insatisfechas de una manera innovadora y abriendo nuevas posibilidades.
Médico-paciente: Cómo es la herramienta que mejora la relación
Lanzada el 5 de mayo de 2023, Bruit Salud se esfuerza por brindar una experiencia de usuario transparente en términos de honorarios profesionales, con agendas flexibles, turnos rápidos y seguimiento personalizado. Además, fomenta la relación paciente-profesional a través de sistemas de calificación y los perfiles profesionales con información detallada de la formación y experiencia de cada especialista.
Al respecto, Dosoretz explicó que "en nuestro sistema, en cambio, los profesionales establecen valor de la consulta de manera transparente y libre, eliminando la incertidumbre y los costos adicionales para los pacientes”.
De esta manera, agregó, “cada profesional puede presentarse ante un mayor número de pacientes potenciales, independientemente de su ubicación geográfica, y establecer sus honorarios sin intermediarios, lo que elimina costos adicionales a los pacientes".
Por lo tanto, además de tener un efecto democratizador, la telemedicina ofrece condiciones más beneficiosas tanto para el profesional como para el paciente.
"Briut Salud ofrece la posibilidad de que cada profesional se dé a conocer y acredite sus títulos y experiencia en un perfil detallado que le permitirá construir una relación de conocimiento y confianza con el paciente", subraya el CEO de la plataforma.
Con el foco puesto en cuidar al profesional de la salud, la herramienta le genera incentivos para que ofrezcan turnos más rápidos, lo que beneficia tanto a los médicos como a los pacientes. "Los retrasos y las demoras en la atención médica suelen causar frustración en los pacientes. En nuestro caso, los profesionales están más motivados para brindar atención rápida y efectiva, mejorando así la experiencia del paciente", complementa Antonela Savoca Bentivegna, CMO del emprendimiento.
De esta manera, los emprendedores también abordaron la cuestión de los tiempos de pago. "Los pagos se realizan de manera eficiente y puntual. A diferencia de otros sistemas, nosotros efectuamos los pagos a los profesionales en un plazo máximo de 14 días desde la consulta, lo que garantiza una compensación justa y oportuna por sus servicios", dijo Dosoretz.
Aun con la culminación de los confinamientos, la adopción de la telesalud no mermó. Una encuesta de Oxford Economics estableció que la mayoría de los pacientes a nivel mundial optaría por los servicios virtuales tanto para la atención básica como para la atención especializada, si se les brindara la opción.
"Nuestro enfoque es satisfacer las necesidades de una población cada vez más grande que está dispuesta a pagar por una atención de profesionales de la salud más rápida y personalizada", concluye Dosoretz.