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Sectores afectados

PyMES: textil y calzado, menor empleo y demanda

Si bien ambos segmentos crecieron al compararlos con 2020, todavía siguen con porcentajes muy lejanos respecto a 2019, año previo a la pandemia. ¿Qué factores están impidiendo su desarrollo?
por Damián Di Pace | 17 de agosto de 2021 - 10:24
PyMES: textil y calzado, menor empleo y demanda

Las empresas PyMES del sector de indumentaria y calzado todavía no logran acercarse a los niveles de 2019.

Las ventas minoristas de empresas PyMES en indumentaria crecieron 29,4% en julio 2021 frente a julio 2020. Para el caso de Calzado y Marroquinería creció 21,3%. A su vez, en el acumulado del año de enero a julio 2021, las ventas crecen 35,4% y 32,6% respectivamente frente a mismo período en 2021 de acuerdo a CAME.

Sin embargo, este maravilloso escenario se derrumba al comparar el acumulado de 2021 frente a 2019 donde en indumentaria cae 17,6% y en calzado y marroquinería, 20,4%. Recordemos que el año 2019 fue un año malo para la economía. La informalidad en nuestro país crece y se le suma que la competencia en la venta ilegal deteriora aún la situación del sector legalmente establecido.

La industria Pyme en el sector textil y calzado está muy orientada al mercado interno y depende del poder adquisitivo, que no logra recuperarse. Se observan más talleres clandestinos en el sector y sin lograr recuperar las exportaciones a Uruguay, Paraguay y Bolivia por incremento de costos internos.

Este es el análisis de la oferta del sector industrial y comercial minorista.

¿Qué está pasando con la demanda?

De acuerdo a un estudio realizado por la consultora Focus Market, tomando en consideración las horas de trabajo necesarias de un salario mínimo vital y móvil medido en dólares para comprar indumentaria y calzado en países de América Latina, se observa que la categoría se encareció por factores de menor nivel de oferta y producción, incrementos de costos, situación estructural de provisión de insumos a nivel mundial y desequilibrio macroeconómico local.

Para comprar un par de zapatillas en Venezuela se requieren 6.746 horas, en Argentina 94 horas y 55 minutos, mientras en el otro extremo en Uruguay se requieren 47 horas 30 minutos y en Chile 32 horas 28 minutos.

Por otro lado, para el caso de la compra de un jean en Venezuela se requieren 3950 horas, en Argentina 83 horas y 36 minutos, mientras en el otro extremo en Ecuador se requieren 34 horas 48 minutos y en Chile 29 horas 28 minutos.

En el caso de la compra de un sweater en Venezuela se requieren 3.000 horas, y en Argentina 59 horas 55 minutos, mientras en el otro extremo en Ecuador se requieren 21 horas 36 minutos y en Chile 19 horas 48 minutos.

Mientras el salario va ganando terreno frente a los diferentes ajustes de tramos paritarios su poder adquisitivo en términos de compra de indumentaria y calzado no logra compensar la suba de precios en el mercado interno. Por su parte, frente a una inflación interanual de casi el 61% en esta categoría los ingresos de los argentinos se recortan a menos de la mitad para el mismo período.

Para el aumento de precios en indumentaria y calzado hay más de un motivo. El algodón en medio de la pandemia no se conseguía, los insumos tuvieron pérdidas de stock, el flete desde hacía tuvo incrementos de hasta 500%, la incertidumbre de la apertura de locales llevó a que la producción se efectúe con bajo volumen para las temporadas primavera-verano y otoño e invierno y como si fuera poco cerraron muchas empresas del sector.

La demanda se desplomó pero la oferta cayó aún más. A esto hay que sumarle la general que sobre la evolución de precios en Argentina producto de una emisión monetaria que actúa con rezago del pasado en el presente más expectativa futura.

De acuerdo a un Informe del Ieral Fundación Mediterránea en el último año, con una inflación acumulada del 40,4% al primer trimestre, la disminución de salarios reales (considerando los índices de precios regionales) fue desde 2% en Tierra del Fuego a 10% en Neuquén, con un promedio de caída del 3,8%.

Por su parte, el mismo informe indica que la evolución del empleo registrado continuará siendo desfavorable, al tomarlo en consideración, la masa de salarios se redujo un 6% a nivel agregado.

Neuquén, Mendoza, Salta y Jujuy fueron las provincias con mayor caída interanual de su masa salarial. Mientras que Tierra del Fuego fue la única provincia donde la incidencia de la recuperación del empleo fue mayor a la caída de salarios.

Es mucho más relevante ocuparse en el futuro de cómo hacer para que crezca la inversión, la producción, el empleo y se pueda recuperar el nivel de ingreso de los argentinos.

Con esto solo, a su vez, no será suficiente ya que hay que bajar la inflación luego de 14 años ya de regreso a los dos dígitos de inflación y 11 formando parte del top 10 a nivel mundial dentro de los países con más elevada inflación.

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