Al responder la demanda, el Gobierno pidió el cambio de fuero y argumentó que no se trataba de un conflicto laboral tradicional entre trabajadores y empleadores, sino de una controversia planteada contra el Estado nacional.
Aunque el fiscal que intervino en el expediente había considerado que el caso debía seguir en la Justicia del Trabajo, la Cámara rechazó ese criterio y avaló el planteo del Ejecutivo.
En la resolución, los jueces también cuestionaron el trámite que tuvo la causa en el fuero laboral y señalaron que se generó un conflicto de competencia que afectó la rapidez del proceso judicial.
El Gobierno, además, insistió en que la CGT no acreditó un perjuicio concreto derivado de la aplicación de la reforma. Según la postura oficial, la sola vigencia de la ley no constituye un daño actual suficiente para habilitar una intervención judicial de ese alcance.
Los representantes del Estado también pusieron en duda la legitimación de la central obrera para impulsar una acción colectiva de este tipo. Argumentaron que la CGT, en su carácter de entidad sindical de tercer grado, no puede representar automáticamente a todos los trabajadores sin demostrar afectaciones específicas.
El otro fallo respaldatorio
La decisión de la Cámara se suma a otro fallo favorable para el Gobierno conocido el viernes pasado, cuando la jueza federal Macarena Marra Giménez, titular del Juzgado Contencioso Administrativo Federal N°12, dejó sin efecto la cautelar que había suspendido 81 artículos de la reforma laboral.
Con ese pronunciamiento quedó revocada la medida dictada el 30 de marzo por el juez laboral Raúl Horacio Ojeda, quien había frenado distintos capítulos de la ley tras un planteo de la CGT.
De esta manera, mientras continúa la discusión judicial sobre la constitucionalidad de la reforma, los artículos cuestionados recuperaron vigencia y el expediente pasará ahora a tramitar en el fuero que reclamaba el Gobierno nacional.