Homenaje

Sandro: la Bata Roja, las batallas del 19 y el día que venció a Soda Stereo

Hoy cumpliría 76 años Roberto Sánchez, inmortalizado como Sandro. Hombre que nació en Lanús pero que eligió un estilo de vida en Banfield. Sus inicios, sus mitos más grandes y el final de una historia que debió continuar.
Sandro: la Bata Roja, las batallas del 19 y el día que venció a Soda Stereo

"Lamento comunicar que a las 20:40, hora local, el señor Roberto Sánchez dejó de existir debido... a un cuadro de shock séptico, que se complicó con una necrosis intestino mesentérica y una coagulopatía por consumo, así que ese es el parte oficial, lamento lo ocurrido", fueron las palabras que utilizó el cirujano Claudio Burgos, jefe del equipo que operó a Roberto Sánchez en el Hospital Italiano de Mendoza.

Sandro había afrontado cinco intervenciones luego del trasplante cardiopulmonar (dos de ellas efectuadas el mismo día de su muerte) y había luchado por su vida durante 45 días. La fecha exacta de su muerte fue el 4 de enero del 2010 y el mundo habló del fallecimiento de uno de los ídolos de la música argentina e hispanoamericana.

El 5 de enero, desde la mañana, se formaron por varias cuadras grandes filas de personas que esperaban para darle el último adiós en el Salón de los Pasos Perdidos, en el Congreso de la Nación Argentina, donde tres meses antes habían velado a la cantante Mercedes Sosa.

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Hoy, 19 de agosto, El Gitano, Sandro o Roberto Sánchez, cumpliría 76 años. Cada 19 de agostos sus fieles suelen reunirse en la puerta de la casona donde eligió vivir en la zona de Banfield y aún permanece en manos de su familia, más precisamente de su última esposa, Olga Garaventa, quien desea que sea declarada como museo.

Esas adolescentes de los años 70, que comenzaron a seguir a Sandro en cada show y en su vida, nunca dejaron de hacerlo y fueron uno de los fenómenos más notables de su carrera. Por la permanencia, él las llamaba “mis nenas”. Cada 19 de agosto se reunían en su casa de Banfield para celebrar el cumpleaños de su ídolo, un ritual al que llamaron las “batallas del 19”. Montaban guardias, desde la noche anterior, bailando y cantando, hasta que Sandro salía, las saludaba y hasta abría un sector de su casa para recibir a un grupo. Su pasión sigue intacta hoy día.

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Sandro en la puerta de su casa

Sandro en la puerta de su casa

En esa casa, actualmente, Olga mantiene cada rincón intacto. Muebles, guitarras, piano de cola, obras de arte, botellas de whisky, libros: todo está en el mismo lugar en que lo dejó su dueño, Roberto Sánchez.

El sueño de Garaventa es convertir la casona en un museo. Ya lo es, en un punto, pero su deseo es abrirlo al público y para eso se necesita dinero, habilitaciones, curador...

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“Hay mucha gente que no pudo conocer a Roberto, ni lo vio cantar en los teatros. Claro que no está físicamente, pero van a descubrir sus cosas, las que tuvo en sus manos. Se necesitan inversionistas, porque realmente nosotros solos no podemos. Tuvimos algún contacto, pero no prosperó. Ojalá a alguien le interese” , dijo cuando se cumplieron 10 años del fallecimiento del Gitano en enero del 2020.

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Pero la vida de Sandro fue mucho más de aquel triste final y un posible futuro en el recuerdo de sus pertenencias: el cantante tiene una carrera que marcó a muchas generaciones que seguirán viviendo a través de sus canciones.

El artista publicó 52 álbumes originales y vendió al menos ocho millones de copias. Su tema “Tengo” fue considerado por la revista Rolling Stone y la cadena televisiva MTV como el n.º 15 entre los 100 mejores del rock argentino. Realizó 16 películas y fue el primer latinoamericano en cantar en el salón Felt Forum del Madison Square Garden. En 2005 recibió un Grammy Latino.

Sus inicios dentro del mundo de la música estuvieron ligados al rock and roll por su admiración a Elvis Presley a quien además terminó imitándolo.

En el acto escolar del 9 de julio de 1957, su maestra de 6.° grado lo invitó a realizar esa imitación y provocó la ovación del público. Ahí comenzó su vocación por la música.

En tanto, Sandro era el nombre que le habían querido poner sus padres y las autoridades no lo permitieron. Entonces, desde comienzos de la década del 60, Roberto Sánchez se presentó como Sandro.

Por qué le decían Gitano a Sandro

Su abuelo paterno tenía ascendencia húngara, de apellido Popadópulos. Al emigrar a España lo cambió por Rivadullas, nueva identidad con la que emigró a Argentina. Sandro adoptó esa herencia que le valió el sobrenombre de "gitano". Pero su apodo despertó controversias, ya que no está confirmado que Sandro tuviera ascendencia gitana.

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Por qué Sandro usaba una bata roja

El show finalizaba y el público se quedaba con ganas de mucho más. Sandro ya en su camarín, escuchaba las ovaciones y ante la insistencia salía nuevamente al escenario, pero vestido con una bata roja. Eso se convirtió en algo habitual y pasó a ser un símbolo: la bata roja.

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El día que Sandro le ganó a Soda Stereo

Ganador nato, Roberto Sánchez no quería perder en nada. Su fiel amigo y agente de prensa, Aldo Aresi, cuenta en una entrevista cómo fue el día que Sandro venció a Soda Stereo, una de las bandas más taquilleras de la argentina.

Sandro era fiel a sus rutinas por una cuestión de organización de agenda y también por cábala, así que siempre estrenaba sus espectáculos en Rosario, ciudad a la que definía como su "novia", y luego debutaba en Buenos Aires, durante años en la sala del Gran Rex.

"El récord en el Rex lo tenía Soda Stereo con 14 recitales. Una temporada, Sandro iba por el concierto número 11, pero no quería hacer una función más. Me decía: ´Aldo vámonos a casa, déjate de joder, estoy cansado´. Una noche, en la que estaban Gustavo Yankelevich y Hugo Sofovich invitados, les pedí que me ayudaran a convencerlo para seguir". Finalmente, la temporada llegó a 14 conciertos, obviamente con localidades agotadas. Aresi estaba eufórico por semejante repercusión: "Recuerdo que entré al camarín y le dije: ´Llegamos a los 14, igualamos a Soda Stereo, ahora sí nos vamos a casa´. Y Roberto me respondió: ´No nos vamos, ahora quiero ganar, programá un fin de semana más´. Así fue como realizamos 17 presentaciones pero, años después, llegamos a 27 y, en otra temporada, a 40 Gran Rex totalmente agotados con 3500 personas todos los días. Fue un fenómeno único, a las dos horas de abrirse la boletería podía haber vendidas 4000 entradas. Fue el primer artista que hizo abrir el Gran Rex en verano".

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