Por eso, como segundo consejo se recomienda distribuir los trozos de fruta en zonas despejadas del jardín, lejos de arbustos o rincones que puedan servir de escondite a gatos y otros depredadores. De esta forma, las aves se sienten más seguras al alimentarse.
Si preferís usar una mesa para pájaros, la higiene es clave. Como tercer consejo es importante limpiar con agua caliente y jabón cada vez que retires restos de comida, y desinfectar los recipientes al menos una vez por semana. Esto ayuda a prevenir enfermedades y mantiene a las aves en buen estado de salud.
Alimentar a las aves silvestres en primavera no solo les da un apoyo extra en una etapa crucial, sino que también ofrece la posibilidad de disfrutar de su presencia y aprender más sobre la naturaleza cercana. Con apenas dos frutas y un poco de dedicación, tu jardín puede transformarse en un refugio para la biodiversidad.