La resolución, firmada por los magistrados Fernando Juan Lima, Mariana Díaz y Marcelo López Alfonsín, establece que ante la ausencia de una ley específica, el Gobierno porteño debe aplicar a estas aplicaciones el mismo marco regulatorio y los mismos controles que rigen para taxis y remises.
Cabify: requisitos para trabajar
Además, la sentencia ordena al Ejecutivo porteño iniciar sumarios para que las plataformas digitales comiencen a tributar los impuestos locales correspondientes y revisar el esquema de aranceles administrativos al sector taxista, que no podrá ser alcanzado por nuevos cobros salvo multas, hasta que exista igualdad de condiciones.
En paralelo, se dispone restringir la publicidad de aplicaciones no habilitadas en el espacio público y avanzar en campañas informativas dirigidas a los usuarios, advirtiendo sobre los riesgos de utilizar servicios que no cuenten con habilitación ni seguros profesionales.
El fallo no prohíbe el funcionamiento de las aplicaciones, pero sí ordena equiparar las condiciones de competencia con el sistema regulado. La medida se mantendrá vigente hasta que la Legislatura porteña sancione una ley específica que regule la actividad, momento en el cual quedará sin efecto.