La situación también tiene un componente deportivo. Icardi ya no era un titular indiscutido en su última temporada en Turquía. De las 31 apariciones que tuvo en la Superliga, 12 fueron como titular y 19 ingresando desde el banco. Además, convirtió 14 goles, mientras que su compañero Victor Osimhen terminó ganándole terreno en la delantera.
A pesar de esa pérdida de protagonismo, su paso por Galatasaray dejó números contundentes. Marcó 77 goles y dio 25 asistencias en 134 partidos, además de conquistar las cuatro Superligas turcas que disputó, una Copa y una Supercopa. En la temporada 2023/24 fue, además, el máximo goleador del torneo con 25 tantos.
Por eso, su salida no fue sencilla de digerir para el club. Durante las negociaciones, el presidente de Galatasaray, Dursun Özbek, destacó públicamente el impacto que tuvo Icardi en la institución.
“Es un futbolista muy importante. Desde el día que llegó, ha prestado grandes servicios. Ha convertido a toda una generación en seguidores del Galatasaray”, sostuvo el dirigente.
Özbek también negó que el delantero hubiera exigido tener garantizada la titularidad como condición para renovar. “En un equipo nadie puede pedir algo así. Esto va en contra del pensamiento deportivo. Nadie tiene el derecho de pedirle esto al Galatasaray”, afirmó.
Sin acuerdo, Icardi pasó a ser agente libre y comenzó una búsqueda que todavía no llegó a buen puerto. Su agencia de representación, Elevenelite, analiza las alternativas que aparecen en distintos mercados, pero hasta el momento ninguna logró reunir todas las condiciones que pretende el argentino.
Incluso aparecieron posibilidades en el fútbol argentino. Platense fue mencionado como eventual destino, pero el aspecto económico terminó siendo una barrera prácticamente imposible de superar. Además, regresar a la Argentina no aparece entre las prioridades del delantero.
La posibilidad de Arabia Saudita también está sobre la mesa, especialmente por el poder económico de sus clubes, aunque Icardi mantiene su mirada puesta principalmente en Europa.
En ese escenario surgió una alternativa que podría resultarle especialmente atractiva: Lazio. El club italiano, donde trabaja el director deportivo Angelo Fabiani y que recientemente incorporó a Gennaro Gattuso como entrenador, habría iniciado contactos para conocer las condiciones de un posible acuerdo.
Italia no es un destino cualquiera para Icardi. Allí desarrolló una parte importante de su carrera entre 2011 y 2019, primero en Sampdoria y luego como figura del Inter.
El problema vuelve a ser el mismo. Lazio no puede acercarse al salario de 10 millones de euros que Icardi percibía en Turquía y tampoco disputará competiciones europeas, después de haber terminado noveno en la última Serie A.
La posibilidad, además, fue recibida con cautela por algunos especialistas del mercado italiano. Alfredo Pedullà puso en duda que las negociaciones estén realmente avanzadas y consideró que el nombre del argentino podría haber surgido como una forma de entusiasmar a los hinchas.
“Me parece más bien un rumor lanzado para generar entusiasmo entre los aficionados de Lazio”, sostuvo el periodista, quien también remarcó: “Icardi tiene planes diferentes y su salario es bastante alto”.
El panorama deja al delantero ante una decisión que puede marcar el próximo capítulo de su carrera. Tiene experiencia, goles y todavía conserva un nombre importante en el mercado, pero sus pretensiones económicas y deportivas chocan con las posibilidades concretas de los clubes interesados.
A lo largo de su trayectoria europea, entre Sampdoria, Inter, Paris Saint-Germain y Galatasaray, Icardi acumula 250 goles en 478 partidos. A los 33 años, busca ahora un nuevo destino que le permita sostener tanto su nivel de vida como la exigencia competitiva que pretende.