La presión deportiva tampoco ayudaba. Universidad de Chile llegaba con la obligación de ganar para no perder posiciones importantes en el campeonato y el clima era de máxima tensión.
Durante el partido, Gago continuó al frente del equipo pese a las molestias. Sin embargo, los síntomas se habrían intensificado una vez finalizado el encuentro.
Antes de la conferencia ya se lo notaba incómodo. Durante la rueda de prensa, sus suspiros y algunos gestos físicos resultaron extraños para quienes lo conocen. Nadie imaginaba que detrás de esa escena se escondía un cuadro mucho más delicado.
Finalmente, los médicos encabezados por Diego Molina decidieron actuar rápidamente y le recomendaron realizar estudios de urgencia. El entrenador aceptó y fue trasladado a la Clínica Alemana de Santiago.
Allí los especialistas detectaron una obstrucción en una arteria coronaria, diagnóstico compatible con un infarto agudo al miocardio. La intervención fue inmediata y se le practicó una angioplastia con colocación de un stent para restablecer la circulación sanguínea.
En las últimas horas, la Clínica Alemana emitió el primer parte médico oficial y llevó tranquilidad.
"El paciente presenta buen ánimo y comenzará próximamente la rehabilitación cardíaca", indicó el comunicado.
La noticia generó una enorme preocupación entre los hinchas de Boca, Racing, Vélez, la Selección argentina y todos los clubes por los que pasó como futbolista y entrenador.
Mientras tanto, las imágenes de aquella conferencia de prensa siguen recorriendo las redes. Y muchos coinciden en lo mismo: nadie imaginó que esos gestos, aparentemente normales, terminarían siendo las últimas señales antes del dramático episodio de salud que sufrió Fernando Gago.