El turista alemán Dominik Bibi, durante una investigación, informó sobre una infestación de chinches en la habitación de al lado de la que ocupaban los Cooper. Según Bibi, la habitación había sido tratada con Lambda, un insecticida sintético, un día antes de que la pareja enfermara y muriera. Sorprendentemente, las dos habitaciones tenían una puerta contigua que se mantenía cerrada con llave, lo que ha aumentado aún más el misterio en torno a este trágico suceso.
La tragedia se desencadenó cuando la hija de la pareja, Molly, de 12 años en ese momento, se quejó de un "olor a levadura" en la habitación de sus abuelos. Posteriormente, John Cooper llevó a Molly a la habitación de sus padres, donde poco después se sintió enferma. En la mañana siguiente, Kelly Ormerod encontró a sus padres gravemente enfermos. John Cooper fue declarado muerto en el lugar después de los intentos de reanimación, mientras que Susan murió más tarde en un hospital local.
Bibi, el turista alemán, también informó sobre un "olor extraño, como a moho o humedad", en la habitación de al lado, donde se alojaba su suegra. Además, notó una infestación de chinches en la cama y debajo de ella. El hotel tomó medidas para resolver el problema, pero Bibi criticó la calidad del trabajo realizado, describiendo el sellado de la habitación como poco profesional.
Este trágico incidente ha planteado numerosas preguntas sin respuesta y ha dejado a la comunidad internacional de turistas en alerta. A pesar de los esfuerzos por parte de las autoridades locales para investigar las causas de estas muertes misteriosas, el caso sigue siendo un enigma, generando preocupación entre los viajeros y llamando la atención sobre la seguridad en los resorts turísticos de la región. Se espera que las autoridades continúen su investigación para arrojar luz sobre este oscuro episodio en el paraíso turístico de Hurghada.