“Solamente tengo panza y bueno, a veces me hincho un poco más, ¿no?”, señaló. Lejos de quedarse ahí, lanzó una reflexión que rápidamente generó repercusión entre sus seguidores y abrió nuevamente el debate sobre los comentarios vinculados al aspecto físico.
“La gente engorda. La gente engorda como tus papás. Chicos, no pueden ser todas flacas”, disparó.
Pero la frase que más impacto generó fue la confesión con la que cerró su descargo. Aunque intentó tomarse la situación con humor, dejó en claro que detrás de cada comentario existe un daño que muchas veces pasa desapercibido.
“Me río para no llorar, pero la cantidad de comentarios que recibo por día si estoy embarazada”, reconoció.
La influencer dejó expuesto un problema cada vez más frecuente en las redes sociales: la obsesión por opinar sobre los cuerpos ajenos. Lo que para algunos puede parecer una simple pregunta, para quien la recibe puede transformarse en una carga constante y dolorosa.
Mientras los rumores continúan circulando, Flor fue categórica: no está embarazada, y aprovechó la oportunidad para pedir más empatía y menos juicios sobre la apariencia física de las personas.