La verdad finalmente salió a la luz en otro hospital, donde una tomografía reveló la presencia de un tumor cerebral extremadamente agresivo en etapa cuatro. A pesar de los esfuerzos del equipo de oncología, el joven valiente falleció tan solo 12 días después del devastador diagnóstico.
Su madre, con el corazón roto, recordó a su hijo como un padre excepcional, un hermano cariñoso y un hijo brillante. "Josh era un hombre fantástico", dijo en una entrevista con el Daily Mail. "Fue muy valiente, nunca se quejó. Quería mucho a su hijo y es desgarrador ver a Andrew preguntando dónde está su padre".
Este trágico incidente pone de manifiesto la importancia de la atención médica diligente y la necesidad de una mayor conciencia sobre los síntomas y diagnósticos precisos. La familia de Josh Warner, junto con la comunidad local, exige respuestas y justicia para evitar que tragedias similares ocurran en el futuro.