Pero la negociación no sería nada simple. Según detalló De Brito, Alfano habría puesto una condición económica muy alta para aceptar la propuesta. “Graciela pidió una fortuna. Arregló un número carísimo, entre los principales sueldos de la televisión”, reveló, dejando en claro que su desembarco implicaría una inversión fuerte por parte del canal.
Como si eso fuera poco, el posible ingreso destapó una interna explosiva en Telefe, con un nombre que pesa fuerte: Susana Giménez. La histórica rivalidad entre ambas sumaría tensión a la decisión. “Hay un problema, Susana Giménez”, advirtió el conductor, y explicó: “Susana, que es la cara del canal, ¿le van a meter a su principal enemiga?”.
La frase que terminó de encender el conflicto fue aún más contundente: “Susana es capaz de todo, la odia”. Así, mientras la producción evalúa el reemplazo y negocia números, la llegada de Alfano no solo depende del dinero, sino también de un delicado equilibrio interno que podría definir si finalmente se concreta uno de los ingresos más polémicos de la temporada.