Pero hubo una frase que generó un impacto inmediato en redes sociales y desató miles de mensajes de apoyo. “Tenía que seguir yendo a trabajar con panza cuando yo sabía que lo que tenía dentro ya no tenía vida y lo tenía que expulsar. O sea, un horror”, relató, visiblemente movilizada.
Las declaraciones no tardaron en viralizarse y reabrieron un debate enorme sobre las pérdidas gestacionales, el silencio social y la presión que muchas mujeres sienten durante los primeros meses de embarazo.
Paula también cuestionó el mandato instalado de no contar un embarazo hasta cumplir las 12 semanas. Para ella, esa supuesta “regla” puede terminar convirtiéndose en una carga emocional devastadora.
“Nos obliga a las mujeres a vivir el duelo en soledad”, sostuvo con firmeza.
La modelo explicó que muchas veces las parejas o las personas gestantes atraviesan pérdidas profundas sin poder hablarlas públicamente porque todavía nadie sabía del embarazo. “Vivís todo eso en soledad”, reflexionó.