Ángela Ferreira, la mujer que lideró la lucha por la legalización de la inseminación post mortem en Portugal, anunció en las últimas horas que está embarazada de Hugo, su marido fallecido en 2019 y que dejó por escrito que quería que su mujer tuviera un hijo con el semen que él había criopreservado aún en vida.










