Pero esta no fue la única agresión denunciada en la boda. Durante la
fiesta, la policía de Northampton Township recibió la llamada de uno de los
invitados para que fueran al lugar. El hombre advirtió que el novio estaba muy
violento y que empujaba a los trabajadores del catering.
Cuando los policías llegaron al salón, los empleados les explicaron que
Aimers los había golpeado porque no le permitieron ingresar alcohol ajeno al
evento. Y cuando lo quisieron detener, el recién casado los invitó a pelear
porque no quería subirse al patrullero. Hasta intentó escapar y tomarse un
colectivo para irse a su casa.