En ese momento, la mujer pensó que el mensaje de Facundo era porque había llegado a Bahía Blanca y pensaba quedarse ahí. Si bien no se preocupó, con el correr de los días sus amigos le advirtieron que no había actividad en las redes de Facundo. Su ex novia también la llamó para preguntarle donde estaba.
El 5 de junio Cristina presentó una denuncia por la desaparición de su hijo. Diez días más tarde se hizo el primer rastrillaje en la comisaría de Mayor Buratovich. De allí eran los policías que detuvieron a Facundo Castro.
El 14 de julio apareció, por medio de un diario de Bahía Blanca, una foto de Facundo detenido en el control policial. Hasta entonces, la policía se manejaba con gran hermetismo. La familia denunció constantemente irregularidades en la causa y manipulación de los hechos.
El 31 de julio, después de otro rastrillaje en la comisaría, apareció un "amuleto" que llevaba siempre Facundo y que le había regalado su abuela.
El 14 de agosto se conoció una foto del DNI de Facundo que estaba en uno de los teléfonos de la policía peritados en el marco de la causa. Eso echó por tierra las acusaciones que aseguraban que el joven iba indocumentado.
Un día después apareció un cuerpo que, se presume, es el de Facundo.