“La respuesta del Gobierno llegó tarde, tuvieron que esperar a que el virus entrara al barrio y la curva esté muy alta para empezar a dar respuestas. Recién el 27 de abril empezaron a asistir a 8 comedores y a 23 espacios les dieron elementos de higiene y limpieza para una semana, que nunca se repusieron”, cuenta.
El Gobierno porteño y Nación lanzaron en forma conjunta el operativo DetectAR con testeos masivos. “Llegó cuando ya teníamos 150 casos, el 5 de mayo”, dice Rajneri, y agrega: “En el operativo nos plantearon que colaboremos y nos pusimos a disposición. El 75% de la información de los relevamientos la aportamos nosotros, lo que demuestra que es necesario que se forme una mesa para combatir el virus”.
Testeos, largas esperas y fallas edilicias
Como es el procedimiento: El representante de la comisión de crisis del barrio Mugica, dice:
"Los promotores de salud van a las casas y ven si tienen síntomas: fiebre, problemas respiratorios, falta de gusto y olfato".
"Si tienen síntomas, se los traslada al Polo Educativo María Elena Walsh y les hacen el hisopado para el testeo, que tarda entre 8 y 10 horas".
"De ahí van a una Unidad Febril de Urgencia que al comienzo era un desastre".
"Hubo compañeros que esperaron hasta un día para el resultado". Las condiciones de los baños pueden ser terribles".
"Una vecina dijo que quería ir al baño, le dijeron que no estaban en condiciones y le ofrecieron un pañal. Por eso también reclamamos que mejoren las instalaciones”, cuenta.
Los vecinos asintomáticos que tuvieron contacto con infectados también son testeados. Y tienen miedo, porque para ese control los trasladan con los casos positivos en el mismo micro, aunque se guarde la distancia reglamentaria.
Ramona y Víctor, dos referentes del barrio que murieron por coronavirus
El coronavirus se cobró la vida de dos personas muy queridas en el barrio. Ramona Medina era vocera de "La Garganta Poderosa" y había denunciado la falta de agua en plena pandemia. Tenía 42 años y estaba internada en grave estado en el Hospital Muñiz. Toda su familia, incluyendo su hija discapacitada, están infectados.
Víctor Giracoy, referente de más de 25 años en el comedor “Estrella de Belén” del barrio de Retiro, también cayó en las fauces del virus.
“Vivimos las pérdidas de Ramona y Víctor con mucho dolor y bronca. Nos dijeron que la letalidad en el barrio es de 1% porque la población no es tan envejecida. Si bien eso es verdad, muchos son factores de riesgo y fallece mucha gente joven”, narra Rajneri.
"Un 1% es poco pero no queremos que se mueran. Esto se podría haber evitado si se tomaban las medidas a tiempo. Necesitamos tomar cartas en el asunto ya, porque ya estamos tarde. Esta situación se volverá incontenible. Los vecinos del barrio no son de segunda", concluye.
La respuesta del Gobierno porteño
María Migliore, ministra de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires habló sobre la situación en el Barrio 31 en diálogo con Radio La Red.
- "Las muertes de Ramona y de Víctor nos duelen y nos convocan a seguir trabajando y estando presentes en este momento tan difícil".
- "El tema del agua en el Barrio 31 está solucionado. Estuvimos distribuyendo agua junto con AySA en el momento del problema, pero hoy ya está regularizada la situación".
- "Hay un limitante de infraestructura que es evidente, que hace que la cuarentena se dificulte o se viva de una manera distinta. A veces hay un prejuicio respecto a cómo se vive la cuarentena en estos barrios, donde hay un esfuerzo sobrehumano de los vecinos para tomar todos los recaudos posibles en una situación muy adversa"
- "Lo que sucede es que se visibiliza una desigualdad muy profunda y que duele mucho".
Por su parte, el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, se reunirá este lunes con referentes de los movimientos sociales, con el objetivo de reforzar la detección de posibles casos de coronavirus en los barrios populares, donde viven 15 millones de personas.