Especialistas explican que a diferencia de otros reflejos como la tos, el vómito y otros, este síntoma no sirve como función protectora ni tampoco parece que desempeñe ninguna función fisiológica.
Causas del hipo
Según estudios realizados por la Sociedad Americana contra el Cáncer, el hipo podría deberse a la irritación del nervio que se encarga de controlar el diafragma. Algunas de las causas que provocan estas irritaciones son: Comer demasiado rápido o en exceso, estar nervioso o sobresaltado, tener irritado el estómago o la garganta y padecer enfermedades que sulfuran estos nervios, como la neumonía o la pleuresía.
También, puede producirse el hipo por algún problema de esófago, la presión que es ejercida sobre el estómago, la ingesta de alimentos picantes o muy condimentados, la existencia de una cirugía en el abdomen, un accidente cerebrovascular o tumor que esté afectando al cerebro. Sin dejar de lado, que muchas veces el hipo se manifiesta cuando las personas se ríen mucho y fuerte, y a la vez quieren hablar.
Hay que saber que en muchas ocasiones, es posible que no exista una causa clara para detectar el porqué del hipo.
¿Cómo quitar el hipo?
Según estudios realizados, señalan que, en el caso de que sea hipo agudo, el tratamiento no suele presentar problemas, citando varios remedios caseros que comúnmente la gente los emplea, aunque es incierta su utilidad en cada persona. Por ejemplo, estornudar o toser, dar un golpe en la espalda, levantar la úvula con una cuchara fría, respirar dentro de una bolsa de papel, flexionar las rodillas sobre el tórax, estar en apnea el mayor tiempo posible, o realizar la maniobra de Valsalva, que es exhalar aire con la glotis cerrada o con la boca y la nariz cerrada.
Según la ciencia médica, se considera que el hipo se produce por una contracción espasmódica, involuntaria y repetitiva del diafragma donde los músculos inspiratorios provocan una inspiración súbita, seguida del cierre brusco de la glotis, originando un sonido peculiar. Lo que aún no está muy claro es por qué el diafragma y los músculos respiratorios se descoordinan.
Frente a la aparición del hipo, lo mejor que sugieren hacer es tener paciencia, dado que se sabe que termina desapareciendo al cabo de unos pocos minutos, aunque si la espera no desenlaza en su finalización, existe de una manera decir, un truco definitivo.
Es que dos investigadores británicos de los Hospitales de Gloucester y Worcester, hace tiempo publicaron sus conclusiones sobre cómo ponerle fin a un ataque de hipo. Han asegurado que apretándose los oídos con los dedos mientras se toma un vaso de agua a través de una pajita o sorbete, es el remedio definitivo para darle fin al hipo.
Según estos investigadores, también hay un truco alternativo contra el hipo y es beber un vaso de agua por el lado incorrecto del vaso. Aunque suene algo gracioso, así es como lo sugirieron.
La idea es tomar el agua por el otro lado, así que se debe inclinar el vaso con mucho cuidado. Esta acción, lo que hace es obligar a beber mientras se dobla poco a poco el torso para no derramar el agua, lo que normalizaría la respiración y normalizaría también el trabajo del diafragma y los músculos respiratorios.
¿Cómo quitar el hipo persistente?
El hipo persistente o crónico ya se lo considera a aquel que dura más de 2 días, y preferentemente en estos casos se recomienda siempre consultar al médico general para que se investiguen las posibles causas, ya que estas podrían ser infecciones, inflamaciones o enfermedades gastrointestinales. Una vez que el médico haya descubierto la causa del hipo persistente, él mismo será quien orientará al mejor tratamiento.
Además es importante saber que en el caso de ser necesario, el médico puede llegar a recetar un medicamento para tratar el hipo de forma más eficiente como por ejemplo con Clorpromazina, Haloperidol, Metoclopramida y en algunos casos más graves, Fenitoína, Gabapentina o Baclofeno.