La respuesta de Belgrano al decreto reflejaba su satisfacción y la de sus soldados, expresando que la orden había sido puesta en ejecución y que su determinación generaba gran regocijo. Además, afirmaba que esta decisión fortalecía la resolución de los verdaderos hijos de la patria de defender la independencia de América.
Es importante destacar que, inspirado por el simbolismo de la escarapela, Belgrano creó la bandera argentina con los mismos colores poco después.
Más de un siglo después, en 1935, el Consejo Nacional de Educación propuso la conmemoración del Día de la Escarapela. Finalmente, en 1941, esta fecha fue oficialmente instituida para honrar este emblemático símbolo nacional.
Hoy, en el Día de la Escarapela, recordamos con orgullo y emoción la visión de Manuel Belgrano y el legado que dejó para nuestra nación. El emblema celeste y blanco nos une como argentinos y nos recuerda la importancia de la identidad y la lucha por la independencia. Sigamos honrando nuestra historia y portando con orgullo la escarapela, símbolo de nuestra identidad y unidad nacional.