*Este texto forma parte del newsletter "Diario de la Procrastinación", de la red de newsletters de A24.com. Si te interesa recibirlo podés suscribirte acá.

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Lunes
Procrastinación en la vida cotidiana familiar: nadie quiere convivir con un procrastinador, ni siquiera el mismo procrastinador.
Me conmueve el dibujo que hizo Tute en la página de la revista La Nación. Hace pocos días murió su hermano y Tute (se) dibujó saliendo de un corazón, pintando un corazón. O su corazón. Siempre voy a amarte, hermanito, le había dicho unos días antes.
Con diferentes variantes, creo que vivimos un poco así, todos dibujando nuestro corazón.
A las seis de la tarde sintonizo la radio para escuchar a Closs (en realidad no sintonizo nada, sino que abro una ventana del navegador de mi computadora; sintonizar es un verbo que queda mejor; abrir una ventana del navegador es una metáfora que no puedo explicar).
Closs es uno de los 10 argentinos vivos más influyentes, un intelectual con menos prensa que los Abraham o las Sarlo. Dice lo correcto sobre el partido que sufrimos el sábado. Otra forma de cicatrizar.
A la noche miro dos cortos de Iair Said, un actor que conocí en la serie Eléctrica. Nunca sé muy bien qué pensar de los cortos. Me gusta una canción de Rosario Ortega.
Martes
¿Qué es este frío? Veo gente en la calle desconcertada: algunos siguen en bermudas, otros volvieron a la Uniqlo. En mi cabeza pienso un escudo símil peronista: la Uniqlo vuelve.
En la tele muda veo un videoclip de Gustavo Cordera. La voz de Cordera, eso que ya casi no se escucha, fue la banda de sonido de nuestra destrucción post adolescente. Ellos estaban contentos pero también se estaban destruyendo.
Hay gente que vive a full, como si eso fuera un valor, un elogio del stress. Les escribís por cualquier cosa y te dicen “estoy a full, bancá”. Bancá qué?
Una forma de compartir el tiempo con un amigo que está en otra oficina horrible en otro punto de la ciudad es mandarle una canción y escucharla al mismo tiempo. “Estás? Escuchaste el tema nuevo de El Mató? Dale play y lo escuchamos juntos" Y hablas boludeces por la ventana del whatsapp un rato. Besos por Webwhatsapp, como cantaba Mollo. Pero no, algunos te dicen “bancá que estoy a full”.
Te presté un corazón loco. Te cambio tu corazón por el mío, para mirarlo y mirarlo. Matan a pobres corazones. Yo vengo a ofrecer mi corazón, Dale Alegría a mi corazón. Himno de mi corazón. El corazón sobre todo.
Me lavo los dientes con un cepillo ya gastado. Es la última vez que lo uso; cuando lo empecé a usar todavía vivía mamá. Me pregunto hasta cuando quedarán en mi memoria esos detalles: cuando murió mamá yo estaba usando un cepillo verde Butler 311. Cuando está nuevo el cepillo te lastima. Cuando lo dejás de usar ya estás lastimado.
Miércoles
Desde la cama reviso el celular, me cuesta enfocar y los ojos me arden pero tuiteo una noticia que me parece interesante.
En el baño me sueno los mocos (alergia) y tiros los papeles en el tacho. Veo el cepillo verde y ya desde bien temprano doy por activado el casillero diario sobre mamá.
Salgo de la ducha y chequeo el tuit: está funcionando. El corazón se llena de pochoclo.
Acto de fin de año de Benito: casi siempre me hace lagrimear, pero no en la parte en la que actúa él. A veces me conmueve lo que hacen otros niños o alguna canción.
En estos días pienso en cómo sería volver a escribir mi Currículum. Lo más honesto sería “Escribo bien; se me ocurren notas un poco insólitas (no siempre las hago)”.
A partir de una versión de Loli Molina estuve rastreando quién es el autor de Fuego de noche. No está claro si fue KC Porter, Ian Blake o Luis Gómez Escolar. Algo sí me queda claro: la cara de Gómez Escolar amerita un perfil.
Jueves
“Que podamos presenciar el parto es un dispositivo sociológico que viene a decirnos que lo del telefonito en la mano y la Internet son todos gualichos para disimular lo que realmente somos: animales”. Le dicté este parrafito al teléfono mientras caminaba hacia la radio. Lo escribió bien, aunque puso gualicho en mayúscula (y me gustó).
Soñé con Cristina Kirchner haciendo ski acuático en el Lago Argentino. No la arrastraba una lancha sino un jet ski. De fondo caían bloques del Glaciar pero Cristina esquiaba con elegancia.
Viernes
Modas urbanas: mientras construyen la bicisenda de la calle Humboldt yo pienso que va a ser cada vez más difícil estacionar en Palermo. Hay días en los que tardo media hora en ir de mi casa al laburo y otra media hora buscando lugar para estacionar.
Yo entiendo que se trata de desalentar que la gente use el auto. ”En las grandes ciudades es así”, dicen los que están a full.
Por supuesto que yo lo comprendo y casi que estoy a favor, pero mientras tanto no sé muy bien qué hacer con un asunto: a mi me gusta ir los viernes a trabajar en el auto, ir escuchando la radio, gastar medio litrito de nafta, mover la economía así. Yo entiendo los planes de movilidad pero no puedo hacer desaparecer mis rutinas de un día para el otro. Qué hago con mis ganas de ir en auto?
Soñé que me hacían un análisis (la escena es en un pasillo que vi en uno de los cortos de Iair Said). Salía que había tomado MDMA pero yo lo negaba. No puede ser.