Así, se desencadenó una situación que terminó con lo inevitable dada la falta de medios. "Los médicos se sintieron muy vulnerables, se vieron expuestos a la violencia de la gente que quiere ser atendida en un lugar que estaba abierto, y por otra parte decidieron irse porque el margen de error en estos casos, siendo tan pocos, era muy grande. No se puede trabajar mal dado que es una responsabilidad médica atender bien a los pacientes", argumentó la doctora y detalló que "toda esta situación de vaciamiento llevó a que, en este momento, la guardia esté cerrada porque no hay recursos médicos para poder abrirla. No hay paro como se dijo, el hospital sigue teniendo sus servicios", aseguró Ciancaglini.
Otro grave problema que atraviesa el Hospital
Esta situación genera importantes niveles de incertidumbre entre los médicos que, por el momento, continúan con sus funciones en el establecimiento. "Me pregunto, si la gente se va yendo, en algún momento cuándo me quede sola, ¿mi servicio va a desaparecer?, hace años que venimos avisando y es la primera vez que la guardia está cerrada. Es alarmante", detalló.
Además, "otro fenómeno que está comprometido es la formación de los médicos: en el Hospital público es donde se forma la mayor parte de los profesionales que luego pueden atender donde lo deseen. Pero por todos estos problemas que generan un "efecto cascada" se redujo en gran medida la cantidad de aspirantes a pediatría o determinadas especialidades clínicas. Ellos saben que van a tener sueldos muy bajos, y en este círculo vicioso se genera el vaciamiento del Hospital"
"Hace ya 3 meses que estamos así, uno sale a los pasillos y no ve a nadie porque al no funcionar la guardia, la gente no se acerca. En este tiempo, nadie levantó un teléfono para tratar de solucionar la situación y nos preguntamos entonces, qué va a pasar y quién va a frenar esta decadencia. Es muy triste para todos los que trabajamos acá", cerró Carina Ciancaglini.