Se considera legal la intervención directa y eficaz del
médico para causar la muerte de un paciente que sufre una enfermedad
irreversible o que se encuentra en fase terminal y con padecimiento
insoportable.
Los requisitos son muy estrictos: El paciente debe residir
en Países Bajos. La petición de eutanasia o de ayuda al suicidio debe ser
reiterada, voluntaria y producto de la reflexión.
Los sufrimientos deben ser intolerables y sin perspectivas
de mejora. El paciente debe haber sido informado de la situación y del
pronóstico. El médico que vaya a aplicar la eutanasia está obligado a consultar
el caso con un compañero (o dos en el caso de que el sufrimiento sea
psicológico), que tiene que emitir el correspondiente informe.
Las peticiones de eutanasia las pueden hacer menores de
edad, en algunos casos con el consentimiento de los padres (entre los 12 y 16
años inclusive) y sin el consentimiento, aunque participando en la decisión
final (entre los 16 y 17 años).