“No vale nada lo que hago. Gasto más de lo que gano” escribió y expresó su desilusión. “Cuando tengo que comprar materia prima que tengo que ir a capital pago más de $10.000 para traer todo”, agregó para luego pedirle a sus seguidores que si alguien estaba interesado en hacerle los envíos que se comunique con él.
Finalmente, tomó la triste decisión de no hacer más tortas para vender. Sin embargo, prometió a sus seguidores que esta no era una despedida definitiva.
Pocas horas después publicó una historia en su cuenta de Instagram, asegurando que se tomará un tiempo para acomodarse: “Ya no van a ver muchas cosas de pastelería, pero sepan que no abandono. Me voy a acomodar por un tiempo y voy a volver ya más preparado. No me abandonen”, escribió.
1081e45e-9e32-49cb-afeb-57e6aa62ded8.jpg