De ese oficio tiene también el instinto del hit, sabe más que cualquier otro qué estribillo puede funcionar. Y la cumbia lo acercó a lo popular, a lo masivo: en Constitución, al ritmo de Malagata, Antonio Ríos o Ráfaga, está el know how que no se consigue en ninguna universidad privada.
Cambiar para sobrevivir
"Yo me di cuenta de que el negocio estaba en problemas cuando lo vi a mi hijo que no compraba discos. Si él, que es hijo y nieto de disqueros, no le daba más bola al soporte físico, había que rumbear para otro lado. Acá tenemos unos parlantes espectaculares pero él escuchaba todo en su celular", le dice Kuky a A24.com.
"La industria discográfica, el correo y la fotografía fueron las primeras en sufrir la revolución de lo digital", agrega. "Pero también afectó a los supermercados, a las jugueterías. Todos se ven afectados. Entendimos antes que nadie que se trazaba una raya y empezaba una nueva carrera".
Siempre pasa lo mismo con las grandes ideas de los emprendedores exitosos. Kuky se dio cuenta de algo que hoy resulta evidente. "Las canciones infantiles no tenían videoclips. Y las nuevas generaciones están todo el día con eso, ven todo en el celular o en una tableta. Había que hacer videos de las canciones infantiles".
Sencillo, envidiable, pero antes que todos. Cuando el resto de los mortales se dio cuenta, Kuky ya había largado. Leader Music, la compañía discográfica que había creado en 1983, era Leader Entertainment.
El Michael Jackson de la cumbia
Con la cumbia le pasó lo mismo: en los 80, la música popular era siempre la misma: los Wawancó, el Cuarteto Imperial. "Vendíamos siempre los mismo discos. Hacían falta ídolos populares y yo me preguntaba porque no podíamos tener un Michael Jackson o una Madonna de la cumbia. Así empezamos con Lía Crucet, con Antonio Ríos, con Ricky Maravilla".
Para esta nueva era, Kuky apostó una vez más a su instinto: tomó algunas canciones que tenía registradas en su compañía y contrató a un equipo para hacer las animaciones. Los primeros DVDs de María Elena Walsh y de La Granja de Zenón se vendieron muy bien (de hecho, son los DVDs más exitosos de la industria local, con más de 260 mil copias), pero sobre todo le permitieron hacer una buena transición hacia la nueva era: YouTube era el nuevo aliado.
En 2006, todavía el negocio se sostenía con la venta de DVD y con eso podía recuperar la inversión. Pero lo que realmente iba a cambiar el negocio era la monetización de lo digital. Convertir en dinero los millones de clics que empezaba a acumular.
Hoy tiene 100 animadores trabajando, y canales en varios países. El Reino Infantil tiene su análogo brasilero ("O Reino das Criancas") y en inglés ("The Children´s Kingdom"). "El 22% de las visualizaciones son de Argentina, pero el mercado más rentable es en Estados Unidos. En cantidad de visualizaciones, somos el canal 19 en la historia en YouTube y el número uno en español. El triple que Disney", dice Kuky.
Hoy Kuky posa orgulloso con su "Botón de Diamante", un premio por las diez millones de suscriptores de su canal. Es el equivalente de un disco de platino de otro tiempo, solo que ahora el artista es un dibujo de ficción.
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Dos generaciones cruzadas: Michel, el hijo, con el cuádruple disco de platino de Gilda y Kuky, el padre, con el botón de Diamante de YouTube
No existe más el "ángel" de un artista como Gilda (en las oficinas de Leader está el icónico vestido azul que usaba), sino un formato de personajes seteados en base al usuario y sus comentarios.
"El negocio lo aprendí en Constitución, ahí te enseñan que el cliente es el rey. Pero recién en esta era es verdaderamente el rey: en los comentarios te dice esto me gusta, no me gusta, mi hijo se asusta en tal parte cuando aparece el chanchito. Todos esos comentarios nos permiten producir una sintonía fina que cada día somos más precisos en lo que la gente está buscando".
Por momentos la conversación suena delirante: de hablar de Leo Mattioli, Ricki Maravilla o Gilda pasamos a sus nuevos artistas: El Gaucho Zenón, el Gallo Bartolito o el Caballo Percherón. Le brillan los ojos cuando habla de ellos y uno pensaría que todo se trata de dinero: ciertamente, Kuky ha logrado levantar un emporio gracias a ellos. Pero eso sería caer en una trampa: a Kuky le brillan los ojos porque le encontró la vuelta al negocio. Kuky, como el Gran Pez, lo hizo de nuevo.
La vaca Lola en ruso
En Brasil se llama "La vaca Maru"
Otro hit del canal "O Reino das Criancas": "A vaca leiteira" tiene 62 millones de vistas.