El hombre, que no figura en el contrato de alquiler, sostuvo que dejó de abonar el alquiler porque cerró la inmobiliaria, pero que piensa irse en cuanto encuentre un lugar para vivir. además sostuvo que: “Yo no estoy armado y nunca amenacé a nadie.”.
Cuando llegó el titular de la vivienda volvió a crecer la discusión
Mientras Jazmín, la nieta de la dueña de la casa, seguía reclamando por su inmueble, el ocupante ilegal de la vivienda reconoció que no pudo ir a la fiscalía cuando fue citado por prescripción médica pero que le dio su número de teléfono al fiscal y que le iban a dar un tiempo prudencial para mudarse.
Cuando parecía que el ambiente se calmaba llegó otro hombre, quien sería el titular de la vivienda y se agitó nuevamente la discusión en donde continuaron los reclamos sobre las deudas de la propiedad y la falta de pago de alquiler.
En consecuencia todo quedó a resolverse en la justicia y pese a la tensa charla, ambas partes pudieron conversar sin llegar a la vieolencia, y quedará por determinar qué pasó con el cambio de inmobiliaria y la puja por la lucha de un alquiler.