Mientras que el coronavirus se encuentra en el centro de la escena nacional e internacional, el dengue sigue afectando seriamente a la Argentina y la cantidad de casos aumenta diariamente.

Mientras que el coronavirus se encuentra en el centro de la escena nacional e internacional, el dengue sigue afectando seriamente a la Argentina y la cantidad de casos aumenta diariamente.
Según el último parte del Ministerio de Salud nacional, emitido el 27 de febrero, se registraban 748 casos positivos; pero se estima que ese número haya superado los mil, ya que la Ciudad de Buenos Aires confirmó 666 casos durante la última semana.
Más allá de las recomendaciones difundidas por los especialistas nacionales, existen mitos que se extienden por las redes sociales. Ante esta situación, A24.com consultó con el presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, el Dr. Omar Sued, y con el médico Pediatra Infectólogo y miembro de la Comisión de Vacunas de la SADI, Dr. Ricardo Rüttimann.
. “El dengue no es una enfermedad de ricos o pobres, de hecho el 68% de los barrios porteños tienen presencia del mosquito vector”, explicó Sued, mientras que Rüttimann agregó: “El Aedes aegypti vive donde hay residuos industriales como plástico y neumáticos, y de cualquier condición socioeconómica”.
. “Los repelentes se clasifican por la concentración de la dietiltoluamida (DEET), en la Argentina el máximo llega hasta el 25% y dependiendo de esta concentración es la eficacia y su duración en el tiempo. Se recomienda como mínimo que tenga un 5%”, explicó Rüttimann, al tiempo que Sued resaltó que cualquiera puede servir, pero los que no presentan este activo “pierden la eficacia rápidamente”.
Por eso que recomendó que, de no usar repelentes con DEET es mejor “usar ropas largas, con botamanga, y magas largas y echarlo en la ropa”, caso contrario “usar el de alta concentración, que es el de etiqueta verde”.
. La principal responsable de transmitir el dengue es la hembra, que es hematófaga. Según explicaron ambos especialistas, en general suele picar al amanecer y al atardecer, y durante los días nublados con alta humedad; pero también el Aedes albopictus puede ser portador y no tiene estos mismos comportamientos.
. “El Aedes, en general, es de zonas cálidas o templadas y cuando baja la temperatura hay menos concentración, pero eso no quiere decir que estén excluidos. El albopictus es el que mejor se adapta a climas más fríos”, explicó Rüttimann, al tiempo que Sued detalló: “Cuando hace calor las larvas proliferan más rápido y hay más mosquitos que en el invierno, pero aún hay”.
. En este punto ambos especialistas fueron tajantes al negar la chance de consumir cualquier clase de analgésico y se centraron solo en uno: Paracetamol.
. Nuevamente, ambos descartaron la chance de que esta frase sea posible. “La fumigación masiva no sirve porque solo mata a los adultos y las larvas siguen naciendo, sirve cuando se fumiga en zonas cercanas a donde hay casos activos para evitar que los mosquitos piquen a otras personas”, señaló Sued y Rüttimann añadió: “Lo que se recomienda es eliminar los reservorios del mosquito en las zonas urbanas y suburbanas y en los lugares de la casa donde puede crecer el mosquito, que tiene hábitos domésticos”.
. “La mejor forma de protección es usar los mosquiteros y evitar el contacto con el vector, tratando de no estar a intemperie, en especial a la mañana temprano y el atardecer”, afirmó Rüttimann, mientras que Sued aseguró que esta afirmación puede ser verdadera si se puede “entrar y salir de la casa sin que pasen los mosquitos, como ocurre en el Caribe que tienen una antesala en las casas con mosquiteros”.
. Según señalaron ambos especialistas el aire acondicionado y los ventiladores “disminuyen la posibilidad de contacto con el mosquito”, pero no evita que haya picaduras.
. “Si una persona tiene sospecha de dengue tiene que concurrir al médico o centro sanitario para que lo evalúen y seguir las recomendaciones médicas”, sentenció Rüttimann.
“El dengue la primera vez también puede ser severo y desembocar en un hemorrágico, aunque es más frecuente la segunda vez, cuando la infección es por un serotipo distinto”, señaló Sued y Rüttimann completó: “Si bien hay 4 serotipos, en general se pueden tener hasta 3 episodios, tener un cuarto no está descripto y es más bien raro”.