Al dar el parte diario sobre el estado de salud de las
pequeñas, los médicos explicaron ayer que "su estado es crítico debido a
una gestación de 23 semanas y un peso por paciente inferior a 750 gramos".
Señalaron, además, que se trató de un embarazo monocorial triamniótico
espontáneo, es decir, sin técnicas de fertilización asistida ni medicación para
facilitar el embarazo.
En ese tipo de gestación, el óvulo fecundado se divide de
manera natural para que se formen tres embriones que comparten la placenta,
pero cada uno en su saco amniótico. También comparten el ADN, por eso son
genéticamente idénticas.
A este tipo de embarazos se los considera de alto riesgo
debido a las complicaciones obstétricas que pueden aparecer. Nueve de cada 10
gestaciones monocoriales triamnióticas duran entre 32 y 33 semanas. El resto
son embarazos con partos prematuros extremos. La mortalidad es 10 veces mayor
que con los embarazos únicos.
"Uno de cada cien mil embarazos es triple y el 10% es
monocorial, como el caso nuestro, hay muy pocas chances de que sea
trigemelar", explicó el padre a los medios locales.