Gracias a este clase de suero, que ya ha demostrado desde hace décadas su eficacia sin perjudicar a los caballos, se lograría un resultado similar al que se obtiene mediante el tratamiento con "plasma de convalecientes" y su producción podrá realizarse a gran escala en un corto periodo de tiempo.
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Avance 100% nacional: un suero desarrollado por científicos argentinos podría ser la respuesta a la pandemia.
Avance 100% nacional: un suero desarrollado por científicos argentinos podría ser la respuesta a la pandemia.
“A diferencia de las vacunas (inmunización activa) que permiten que una persona genere preventivamente sus propios anticuerpos contra determinados patógenos, el suero terapéutico introduce desde afuera anticuerpos que pueden actuar rápidamente en un paciente que ya está infectado. Cuando nos cortamos con un alambre, por ejemplo, lo primero que hacen en darnos un suero antitetánico y luego la vacuna”, explicó Fernando Goldbaum, investigador del CONICET en el Centro de Rediseño e Ingeniería en Proteínas (CRIP, UNSAM) y socio-fundador y director científico de Inmunova.
Incluso, en comparación al desarrollo de un vacuna, esta clase de tratamiento podrá convertirse en una ágil respuesta frente a la pandemia, ya que la administración de "inmunización pasiva" (es decir la inoculación de anticuerpos) permitiría bloquear el desarrollo de la enfermedad evitando que el virus ingrese a las células.
Ahora, tras la aprobación de la ANMAT, Inmunova comenzará con los ensayos clínicos en pacientes con el objetivo de demostrar su seguridad y eficacia para disminuir la letalidad y morbilidad de la infección, ya que cuenta con varios lotes desarrollados en BIOL que, tras comprobar su eficacia, podrían multiplicarse hasta cubrir las necesidades de todo el país.
Vale recordar que, al igual que los test desarrollados en el país (serológico y genómico viral) este proyecto fue seleccionados en la convocatoria “Ideas Proyecto COVID-19”, está enmarcado dentro de la "Unidad Coronavirus COVID-19", impulsada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT), el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación.