Nilda, la mujer de Orlando, contó que le pedían cada vez más dinero para que continúe en la sala de terapia intensiva. Ellos no tenían más, entonces le pidió a sus hijos que vendieran el auto, informaron desde Voces Críticas.
"El médico le dijo a mi mamá que, si no seguían pagando, mi papá se iba a morir ahí e íbamos a terminar pagando lo mismo para retirar el cuerpo", relató Gabriela.
En la lluvia de problemas que tuvieron, la clínica de Bolivia les agregó otro: no querían pesos argentinos, querían dólares. Así lo cuenta la hija de Orlando: "Teníamos que mandar dólares porque no querían plata argentina. Así que tuvo que viajar mi hermana y llevar más dinero".
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La familia llamo a la ambulancia pero recibieron un camión de bomberos con el que recorrieron varios hospitales públicos que no le abrieron las puertas.
Tres meses fue el tiempo que estuvo internado Orlando Ibañez en la clínica de Bolivia, hasta que la familia pudo conseguir que regrese -ya estabilizado- en un vuelo sanitario a la provincia de Salta, ciudad en la que son oriundos.
Pero el regreso no iba a ser sin complicaciones, porque a la hora de volver al país también tuvieron problemas. Gabriela cuenta cómo fue la salida de Bolivia hacia Argentina: "Por suerte conseguimos el vuelo sanitario el día martes, lo íbamos a trasladar hasta la frontera y de ahí en avión. El martes había un piquete en Bolivia, por lo que se tuvo que bajar el chofer de la ambulancia y mostrarle cómo estaba mi papá".
Orlando Ibañez quedó internado en el Hospital de Tartagal, ubicado al noreste de Salta, porque su cuadro había empeorado. "Mi papá estuvo tres meses en la terapia, pero gracias a Dios está bien y se recuperó", finalizó Gabriela.