La iniciativa, que había ingresado hace menos de dos semanas fue presentada por la ministra de Salud, Ana María Bou Pérez, durante una reunión en la que se habían escuchado fuertes críticas de la oposición, sindicatos y los residentes.
"Dieron la espalda a nuestros derechos, nos reprimieron y votaron una ley antidemocrática porque muchos legisladores que salieron a ayudarnos no pudieron volver y se votó a puerta cerrada sin legisladores de la oposición", señaló Rodríguez.
La Confederación Médica de la República Argentina (COMRA) solicitó en un comunicado el veto a la ley y propuso armar un nuevo proyecto "con participación de todas las partes involucradas o dejar vigente ley anterior".
Los mayores cuestionamientos señalan que la nueva norma "autoriza sanciones que dan el aval a hacer uso y abuso de esa medida y precarizaciones laborales y de salario", según Rodríguez.
Se calcula que hay cerca de 4.000 residentes y 1.500 concurrentes que trabajan en hospitales públicos de la Ciudad y los sueldos de algunos jefes de residentes no superan los 40.000 pesos mensuales.