A medida que fue nadando hacia el lugar, la socorrista se
percató de que quien estaba a punto de ser arrastrado por las potentes olas era
un niño de diez años. "Fui allí que me dije o salimos los dos o nos
ahogamos los dos", destacó la joven.
"Cuando llegué a su altura, no podía más y se hundió.
Lo agarré y le saqué la cabeza fuera del agua", indicó. Lo primero que
hizo fue tratar de tranquilizar al niño. "Le dije que estuviera tranquilo,
que íbamos a salir. Pero yo sabía que nos la estábamos jugando. La corriente
tiraba mucho", relató.
Finalmente, la joven argentina consiguió alcanzar la
siguiente boya. "Enganché el dedo. En un momento me solté y me arrastró el
agua dos metros", explicó.
La situación de Macarena y el niño fue advertida para un
barco de prácticos del puerto español. Sin embargo, el fuerte oleaje y la
corriente impidieron que ambos fueran subidos a bordo aunque sí les arrojaron
un flotador para que pudieran acercarse a la costa.
"Les pedí a los del barco que no nos quitaran la vista
de encima. Me armé de valor. Le dije al niño que se agarrara fuertemente al
flotador y nos fuimos acercando", apuntó Macarena en diálogo con el Diario
de Mallorca. Macarena admitió que los últimos 200 metros de nado le resultaron
interminables. Pero su misión tuvo éxito: "Le di un fuerte abrazo y lo
llené de besos. Nunca he estado en una situación tan difícil", subrayó.
Fuente: La Capital de Rosario.