Por qué. "Cuando hay un eclipse lunar la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, por lo que esta última entra en el cono de sombra de la Tierra. Eso hace que la luz del Sol llegue al satélite natural atravesando la atmósfera terrestre, lo que produce una dispersión y por eso la Luna se verá rojiza", explicó a la agencia Télam la astrofísica Andrea Buccino