“Nos empezaron a prohibir entrenar y nos dieron las mascaras. Estamos tratando de seguir los entrenamientos. Hoy entrenamos menos horas porque nos dijeron que el aire era bastante nocivo acá”, relató el medallista olímpico, luego de que se viralizara la foto de él y su equipo entrenando con máscaras.
La última práctica debía ser de cuatro horas, pero solamente cumplieron con dos porque les empezó “a doler la garganta” y sentían que les “faltaba el aire”.
El humo dificulta todas las actividades en Australia y el deporte no es la excepción. Por ese motivo, resaltó: “Los otros equipos envían mails en los que dicen, directamente, que recomiendan no hacer actividad física”.
Por último, reflexionó sobre lo ocurrido: “El debate es mucho más profundo que el deporte. Al final uno veía en películas del futuro que tenías que usar una máscara y esto lo estamos viviendo hoy. Esto del calentamiento global y que hay que empezar a tomar acción hoy es una prueba más. Hay que utilizar todo esto para ser conscientes”.