Le pidieron que les compre una cerveza y le aseguraron que le darían protección en el trayecto. Sin embargo, la kiosquera que los atendió les dijo "ojo ustedes con lo que hacen", dando a entender que podía haber otras intenciones detrás del acompañamiento del turista.
Tras eso, Kurt Caz continuó caminando hacia dentro de la Barrio 31 junto a estos dos sujetos y diciendo que "no parece tan peligroso" e incluso mostrando detalles de los negocios y viviendas de la zona.
Sin embargo, un comerciante lo detuvo y le dijo "andate, te van a robar todo", dando a entender que serían sus propios acompañantes quienes le robarían. Ante la insistencia de quienes caminaban con él para seguir "hacia el fondo" y el momento de tensión vivido con el comerciante, Caz decidió abandonar el barrio para recorrer otras zonas de Buenos Aires. "No me dejaron seguir entrando", explicó.
El sudafricano estuvo cerca de vivir una mala experiencia -o al menos eso le dieron a entender en varias ocasiones-, pero salió airoso y pudo registrar cerca de unos 6 minutos dentro de la Villa 31.