Economías regionales en crisis: la industria del vino, entre el freno a las exportaciones por retenciones y la pérdida de competitividad

06 de marzo de 2020 - 14:12
Economías regionales en crisis: la industria del vino, entre el freno a las exportaciones por retenciones y la pérdida de competitividad

La competitividad de la industria vitivinícola se deterioró un 17% en 2019. Menores inversiones en obras de infraestructura, un entorno macroeconómico inestable y bajas en los precios al productor fueron las principales causas.

A esos datos ya adversos, como que el precio percibido por el productor se desplomó un 45% en términos reales, habrá que sumar los montos correspondientes a derechos de exportación.

Así lo afirma un informe elaborado por Coninagro. Si bien en la última modificación de retenciones el vino no sufrió cambios, la alícuota se mantiene al 5%. El informe adelanta que si se considera el incremento del tipo de cambio estimado por el BCRA para diciembre de 2020 y se supone un escenario de igual nivel de exportaciones FOB que 2019, "se estima que el monto pagado en concepto de derechos a la exportación del sector se incrementaría en un 31%".

En el marco de la Vendimia 2020, la entidad presentó el Índice de Competitividad, que marca que de las 18 economías regionales del país, la del vino fue la que mostró el mayor retroceso.

 Embed      
Se deteriora la competitividad del vino
Se deteriora la competitividad del vino

Según especifica, de las siete dimensiones estudiadas, la más afectada durante 2019 fue Infraestructura (-62% anual), producto principalmente del recorte de más del 95% en gastos de capital de la Administración Nacional destinados a obras de infraestructura.

También afectó negativamente el entorno macroeconómico e institucional (-18% anual). “El principal causante corresponde al menor acceso al financiamiento: los préstamos otorgados al sector medidos en dólares se contrajeron 35% en 2019, como consecuencia de la devaluación y el incremento en las tasas de interés”, sostiene.

En materia de desempeño económico, además del precio percibido por el productor, por la devaluación y la inflación, el precio de los insumos medidos en dólares saltó 27% y el costo del combustible y de la energía eléctrica concluyeron con incrementos del 9% y 8%, respectivamente. “La buena noticia dentro de esta dimensión es que el consumo interno de los productos del sector aumentó 5% el año pasado”, destaca.

Un aspecto favorable fue que el transporte de productos de vino se incrementó 38%, a través de un medio de transporte más económico como el ferrocarril. Además, se registró un alza del 4% anual en el flujo de exportaciones y las empresas agregaron valor a los productos hasta en un 30%.

Lo Último de Show