“Hay que tener en cuenta la gran foto del tambo promedio argentino. El 68% de los tambos producen 4 mil o menos litros por día. El 50% de la superficie de esos tambos es alquilada, y más de la mitad de los costos son para alimentación de los animales. Y ese alimento aumentó”, reflejó Andrea Passerini en La Red Rural (AM 910) el sábado.
El congelamiento de precios que las industrias acordaron con el Gobierno a través del programa Precios Máximos es una de las claves del problema. Las compañías procesadoras, que compran la leche de los tambos, aducen que están obligados a respetar los montos que el Ministerio de Desarrollo Productivo les exige.
Los autoconvocados de hoy representan a la Cuenca Oeste del sector. Los productores le piden con énfasis a las industrias que cumplan con los precios pactados sobre la leche ya entregada, mientras que al Gobierno le imploran que no intervenga en el mercado con “medidas cortoplacistas que no resuelven el problema de fondo”.
Hondamente preocupados por la crisis, algunos de los testimonios reflejaron la situación que se vive en la región con tambos que comienzan a cerrar sus puertas impactando de lleno en el entramado social de cada localidad.
“Menos tambos es menos leche, menos arraigo, menos escuelitas rurales, menos mano de obra privada e inversiones, ¿cómo puede ser que no lo vean?”, concluye el documento.