Otro ejemplo es el arroz, que parte de la producción utiliza agua de pozo alimentado con energía eléctrica. Según datos de Proarroz, el costo de la energía eléctrica incide en un 9% de los costos de producción primaria de arroz. Al respecto y desde Entre Ríos, el presidente de FEDECOP, Edgardo Schneider, productor de nuez pecán, explicó que el efecto depende de la particularidad de cada actividad productiva: “Impacta pero no por ahora de manera significativa. Hay productores avícolas, de huevos, que acusan el aumento aunque reconocen que aún no impacta negativamente en ese sector ya que están en un momento de buen posicionamiento. Sí lo padecen quienes producen integrados de pollo, puesto que tienen un alto consumo de energía y su rentabilidad es muy baja. Lo mismo pasa en el tambo y la producción de arroz, por alto consumo a través del bombeo de agua. En lo que es producción agrícola no hay alta participación de consumo de energía. Al sector productivo ese es el escenario particular de cada uno, de acuerdo a lo que perciben en tambos, integrados de pollo y producción de arroz.”
Por su parte, Claudio Francou, Secretario de Coninagro y presidente de la Federación de cooperativas Arroceras, comentó que la situación en Entre Ríos es dispar: “en la zona de pozos e industrias como San Salvador hay motores de riego de arroceras e industrias en los que hasta ahora no habría impacto sustancial a pesar de los aumentos trimestrales. Sí se prevé que esta medida sacuda fuerte en la ciudad y pueblos, en lo comercial y domicilios que superen los 400 kilobytes, en un aumento progresivo de hasta del 100%. Por ahora en nuestra zona el mapa seguiría como estamos. Entre Ríos ya tenía la tarifa alta diferenciada, en este caso el sector que está más preocupado es el de comerciantes”.
La problemática refiere a que la suba de costo de la energía se suma a un incremento generalizado de costos en la producción primaria, en un contexto inflacionario donde los consumidores ven reducido su poder de compra de manera creciente.
"El daño que están sufriendo los bolsillos de los consumidores también recorta las posibilidades de las economías regionales de trasladar los aumentos de costos a los precios, especialmente en producciones muy dependientes del mercado interno", sostuvieron desde Coninagro.