Figueroa señaló que "las mujeres son quienes asumen la mayoría de estas tareas, con el apoyo de los niños y las niñas”. A su vez, resaltó "la importancia de generar evidencias y articular programas y estrategias de intervención que promuevan posibles soluciones a un problema común”.
El estudio y sus resultados
Tras relevar los casos de 497 niños, niñas y adolescentes, distribuidos en 187 hogares de todas las regiones del país, la investigación observó que la mejora en el acceso al agua redujo significativamente el promedio de horas semanales dedicadas a distintas tareas de acarreo y provisión de agua, que pasaron de 4,88 a 2,33.
De esta manera, la dedicación de niños y niñas a esas tareas mostró notables disminuciones, particularmente entre quienes tienen de 5 a 12 años, cuya participación en el acarreo de agua pasó del 14 al 3,8 por ciento.
Por otra parte, el 85 por ciento de los hogares encuestados consideran que, a partir de la implementación de la tecnología, pudieron dedicar más tiempo a la escolaridad de los niños y niñas; y dar nuevos usos al agua, como alimentación, lavado de ropa e higiene personal.
La educación es uno de los aspectos afectados cuando los niños y las niñas asumen parte de la responsabilidad en las actividades productivas.
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Día Mundial del Agua: con obras de acceso al recurso, las horas dedicadas al acarreo de agua se redujo a la mitad.
En estos casos, la continuidad educativa se pone en riesgo por falta de tiempo o cansancio. En este sentido, el relevamiento arrojó que el 4,5 por ciento del total de niños y niñas de entre 13 y 15 años, así como el 25,5 por ciento del total de adolescentes, no asisten a la escuela.
A partir de la implementación de los proyectos especiales del programa ProHuerta, fue posible pasar del 17 al 53 por ciento de hogares que cuentan con agua por cañería dentro de la vivienda, al tiempo que todas las familias involucradas en esos proyectos cuentan ahora con acceso al agua dentro de su predio, lo cual reduce el tiempo destinado a la obtención y el transporte de agua.
“La asociación con la OIT es clave”, dijo Diego Ramilo, director del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar (CIPAF) del INTA, quien destacó que los más de 550 proyectos especiales del programa Prohuerta beneficiaron a 16 000 familias y permitieron instalar diversas tecnologías de captación, conducción, almacenamiento y distribución del agua para uso integral.
Para Ramilo, el estudio “permite desnaturalizar en distintos sectores lo que significa el trabajo infantil".
En el Día Internacional del Agua, además de la importancia de resaltar el cuidado del recurso, también es clave destacar cómo su acceso también repercute en el desarrollo humano.