Más allá de la previsión del Banco Mundial de esta semana sobre un alza de precios para los commodities que se estiraría hasta 2024 y el crecimiento del precio del trigo, del cual se espera un 40% de mayor valor, la motivación parece no ser la suficiente para los productores argentinos. Los costos de los insumos también juegan su partido, y la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca graficó otra situación: para quienes tengan campos alquilados los márgenes de ganancia no alcanzarían a compensar lo invertido. Y la reducción del área de siembra es el resultado.












